La celulitis o lipodistrofia es un problema que nos preocupa a todos y todas. La tengamos o no, nos tiene que preocupar porque es muy fácil que aparezca. La principal causa de su aparición es una alteración de la circulación sanguínea.
Cuando aumentamos la presión capilar, los vasos se dilatan hasta que se producen fugas de líquidos y proteínas (tienes más información aquí).
A continuación, te enseñamos los tipos de celulitis más comunes y sus diferencias:
- Lipodistrofia limitada o celulitis dura: Este tipo de celulitis es la más avanzada, ya que los adipocitos hipertrofiados se agrupan en nódulos. Éstos son la causa del engrosamiento que muestra la piel. Se puede notar este tipo de celulitis porque es dura al tacto, ocupa menos espacio y responde bastante bien a los tratamientos estéticos.
- Lipodistrofia difusa o celulitis blanda: normalmente se encuentra en personas de mediana edad con escaso tono muscular. Notaremos que se deforma en exceso la piel, y es mucho más visible la piel de naranja desde cualquier posición, sin necesidad de presionar. Suele ir acompañada de flacidez, varices, pesadez de piernas y hematomas. Es el tipo de celulitis más frecuente entre las mujeres.
- Lipodistrofia edematosa o celulitis esclerótica: En la celulitis esclerótica, el tejido conjuntivo se vuelve viscoso y tiene un elevado peso molecular, un alto nivel de fibrosis y suele ser hasta dolorosa. Es un tipo de celulitis que normalmente acompaña a la obesidad.
Para poder combatir la celulitis, te recomendamos este recorrido contra la celulitis.
Recuerda que lo más importante es que tus tratamientos estén personalizados, en Biothecare nos preocupas tú y sólo tú en el momento en que estamos haciéndote el tratamiento.

