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Una dieta, más ansiedad.

Estar a dieta puede convertirse en un enemigo poderoso y sobre todo en verano, cuando queremos adelgazar rápido y fácil. Pero si sólo nos fijamos en lo negativo y nos desanimamos, nunca podremos estar bien con nosotras mismas. Recuerda que la dieta la haces para estar mejor, más saludable y por ti misma.

Así que vamos a ver algunos consejitos y algunos “aliados” que nos pueden animar a seguir con la dieta…

Aliados:

  • No le tengas miedo a la báscula: no tienes porqué pesarte cada día para ver los resultados de la dieta. Perder unos gramos cada día es normal y no perderlos también. Si te obsesionas con los resultados y con perder peso rápido te creará más ansiedad por comer. Lo mejor es pesarse una vez a la semana o cada dos semanas.
  • Duerme bien: Se ha demostrado con estudios que no dormir no sólo no adelgaza, sino que puede llegar a hacer que ganes peso. Cuando hay insomnio se produce una hormona que nos hace sentir hambre cuando no dormimos bien. Aumenta la ansiedad y disminuye la sensación de saciedad. Además, se nota en tu rutina diaria, en tu piel, etc.
  • Busca gente que también haga dieta contigo: Alguien con quien compartir esa meta y alguien con quien darse un capricho controlado. Alguien para que nos diga “ahora no” cuando estamos con ganas de dejar la dieta, es necesario. ¡¡Búscalo o búscala!! Seguro que alguien se une.
  • Bebe muchísima agua: dos litros como mínimo. Sustituye los refrescos, el azúcar y las bebidas artificiales por bebidas naturales, agua, infusiones diuréticas…mantente hidratada, será uno de tus mejores aliados para eliminar toxinas.

Controla la ansiedad:

  • No te pongas ansiosa: Es normal sentir ansiedad y sobre todo al principio de una dieta, pero cada vez que sientas ansiedad puedes hacer algo de ejercicio para desestresarte y también buscar algunos trucos para picar entre horas: ¿recuerdas que te aconsejamos las tortitas de arroz para esos momentos?
  • Ponte metas pequeñas: Las dietas no están hechas para sufrir, sino para que tú te sientas mejor. Antes de empezar la dieta y antes de ponerte ansiosa. Ponte unas metas asequibles, por ejemplo puedes comenzar a controlar tu alimentación durante la semana y el fin de semana tomarte ese capricho con el que sueñas. Tu cuerpo lo agradecerá y tu salud también.
  • La disciplina: Ser constante y seguir la dieta como tú la planeaste, es importantísimo, pero sobre todo estar satisfecha con el trabajo que estás haciendo.

 

Recuerda, no te obsesiones porque cada día perderás muy poco peso. Lo que se pierde rápido, se recupera rápido, así que ¡¡CON CALMA!!

Adelgazar de forma fácil, una tarea sencilla si sabes porque engordas.

A veces adelgazar de forma fácil nos parece una meta inalcanzable porque no sabemos porque engordamos o nos mantenemos.

El exceso de grasa corporal, por lo general va acompañado por un aumento de peso, aunque no siempre se cumple esta regla.

Causas principales:

Existen muchas causas pero nos vamos a centrar en las dos principales que son:

  • Mayor ingesta de calorías que las que el cuerpo necesita.
  • Menos actividad física de la que el cuerpo necesita.
  • Herencia genética.

Si se ingiere más calorías de las necesarias, éstas se acumulan en forma de grasa, y si por el contrario se utiliza más energía de la consumida se utiliza la grasa almacenada como energía (así es como adelgazamos).

La herencia genética tiene un papel importante debido a las tendencias metabólicas, pero sobre todo a los hábitos culturales en dietas.

Hacer una dieta supone preparar una tabla de alimentación equilibrada con menos calorías de lo que uno toma normalmente y aumentar el gasto calórico (con actividad física.)

¡¡Eso sí!! Las dietas milagrosas no existen.

La mayoría de estas dietas no son equilibradas ya que suelen ser muy bajas en calorías o en hidratos de carbono, lo que provoca una rápida perdida de peso, perdemos líquidos pero en el momento que los volvemos a introducir en nuestra dieta se recupera el peso perdido muy rápidamente. Como cada uno de nosotros es distinto, lo recomendable es acudir siempre a un profesional médico o dietista que nos asesore

Hay que sospechar de las prohibiciones exageradas como por ejemplo solo comer proteínas, grasas o azucares. Estas dietas provocan desequilibrios metabólicos importantes y serios problemas de salud.

Recuerda, por norma general las dietas deben aportar los principales nutrientes y ser lo mas equilibradas posibles.

Algunos consejos para una buena dieta:

  1. No te impongas la dieta como un castigo. Es mejor abandonarla y volver a empezar cuando estés preparad@.
  2. Los resultados de la dieta no se ven enseguida, empiezan desde la primera comida. Los kilos no aparecieron en una noche y no desaparecen en un día.
  3. El régimen debe seguirse tal y como ha sido elaborado. No comer ni más ni menos. Recuerda: la digestión empieza en la boca. Una masticación correcta es la base para la asimilación correcta de los alimentos. Aparte de que nos sacia mejor.
  4. Realiza actividad física regularmente. No hay que correr una maratón, es suficiente con caminar todos los días de 30 a 60 minutos.